Con el auspicio oficial, la explotación del gas no convencional (shale gas) está utilizando en nuestro país la controvertida metodología de la fractura hidráulica, causante de contaminación de aguas y activación de fallas geológicas que originan movimientos sísmicos. Es preciso advertirlo.


Por Maristella Svampa y Enrique Viale.

Seguir leyendo